Jardín de infancia: periodo de adaptación a la escuela

El proceso de adaptación a la escuela puede ser todo un mundo para alumnos y padres.

La incorporación de los niños y niñas al jardín de infancia no siempre es fácil. Cuanto más temprana sea la matriculación de alumnos en la guardería o escuela infantil más fácil será para ellos aceptar la separación de sus padres.

En cambio, cuanto más tarde incluyamos a los niños en el sistema educativo el proceso de adaptación a la escuela puede ser más largo y complicado. Algo totalmente normal, ya que cuanto mayor es el niño, mayor conciencia tiene de lo que sucede a su alrededor.

Pero, como dice el refrán, no hay mal que mil años dure. Y, en este caso, si el proceso de adaptación se hace de una forma adecuada, paciente y respetando los tiempos de los bebés, aunque muchas veces lo parezca, esta época de cambio no será nada traumático para los niños.

¿Qué es el periodo de adaptación?

El periodo de adaptación es un tiempo clave que todo niño necesita cuando se incorpora al colegio. Es una época difícil porque por primera vez, va a separarse de su entorno familiar para enfrentarse a un nuevo mundo. Un mundo donde estará rodeado por personas (profesores y compañeros) desconocidos para él o ella hasta ese momento.

Sin duda, el periodo de adaptación a la escuela es un gran reto a nivel afectivo y emocional donde es fundamental el papel que juega el colegio.

El centro debe proporcionarles seguridad, confianza y cariño de tal forma que poco a poco, pueda ir descubriendo un nuevo entorno hasta ahora desconocido: el jardín de infancia o escuela infantil.

En el Colegio Bristol contamos con grandes profesionales que se vuelcan en el cuidado de los más pequeños para hacer que este proceso sea lo más sencillo posible para ellos. También para los padres, que muchas veces necesitan saber que sus hijos estarán bien atendidos y escuchar, por parte de sus profesores cómo están siendo los primeros días de adaptación a la escuela de sus pequeños.

Consejos para facilitar el proceso de adaptación a la escuela

La incorporación de un bebé a la escuela infantil va a suponer un cambio muy importante para el niño, quizá el más grande que haya experimentado hasta el momento. Sin ninguna duda, este paso supondrá un antes y un después en su aprendizaje y en el desarrollo de la sociabilidad y de su autonomía.

Sin embargo, y aun sabiendo que este paso es fundamental para el niño, sigue siendo un proceso duro, que con estos consejos pueden hacerlo más llevaderos.

  • En la medida de lo posible – siempre que la conciliación laboral y familiar lo permita-, el periodo de adaptación debe ser progresivo, donde el niño marque los tempos, en función de sus necesidades.
  • Explícale a tu hijo o hija qué va a pasar. Que sepa que no lo vas a abandonar, sino que simplemente lo vas a dejar en el cole, con nuevos amiguitos porque tienes que ir a trabajar. Que no sienta que le abandonas, simplemente que vas y vuelves.
  • Intenta transmitirle seguridad y confianza. Si ellos sienten que estás disgustado o triste por la separación, ellos se darán cuenta y harán suya esa angustia.
  • Trata de ser estricto con los horarios. Los niños funcionan con rutinas. Si se acostumbran a que siempre les recoges después de comer, intenta que sea así, porque te estará esperando.
  • Si tienen algún objeto de apego, permite que lo lleve a la escuela. Le hará sentirse más seguro.

Durante el periodo de adaptación es normal que los bebés sufran alteraciones en el sueño, pierdan el apetito o que estén más “mimosos” de lo habitual. No te preocupes. Dale tiempo y verás como poco a poco integrarán la escuela como parte de su mundo y empezarán a intercambiar afecto tanto con sus profesores como con sus nuevos amigos.

Es ahí cuando sabrás, sin ningún tipo de duda, que tu hijo se ha adaptado a la escuela infantil: el trampolín de toda la etapa educativa.